Regresar siempre a lo básico en la vida.

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Respira…

Quizás a raíz de ser más amable conmigo mismo, con mis luces y mis sombras… quizás a raíz de haberme desecho de viejos y oxidados lastres (por algunos incluso llegué a profesar cierto cariño, aunque suene extraño). Quizás es el haber entrado en otro ciclo anual. No sabría explicarlo a ciencia cierta, pero últimamente me siento agradecido. De manera casi constante.

Parece que cuando decides abandonar el rol de víctima para renacer de nuevo, tu entorno lo hace contigo. No puede ser casualidad que a día de hoy las personas que me rodeen estén en una fase similar a la mía, y que por tanto, nos inspiremos/ayudemos mutuamente. Incluso me ha ocurrido con gente aleatoria con la que he podido compartir un tramo de camino al trabajo, volviendo a casa, tomando unas cervezas, o comprando en un supermercado. Incluso esas efímeras interacciones han sido altamente fructíferas. Sencillamente hablando, observando, atendiendo a lo que está ocurriendo a mi alrededor.

Cada día hay una incesante cantidad de oportunidades de ampliar y mejorar nuestro entorno y a nosotros mismos, casi de manera exponencial. La mayor parte del tiempo, ni siquiera nos percatamos de ello, o peor aún, deliberadamente las dejamos pasar.

Precisamente por eso es importante detenerse, volver a las raíces. Hace poco tuve la oportunidad de descubrir un clásico del cine de artes marciales, de la mano de “mi cuatacha” Celeste (hermana adoptiva, gran persona donde las haya, dueña de muchos elogios más).  Me refiero a la mítica The Karate Kid.  Es más, realizamos una especie de maratón, y nos vimos las 3, en 3 días. Indudablemente la mejor con una diferencia abismal es la primera. Las otras dos… bueno, quizás se puede rescatar algún momento o frase. Precisamente, la que da título a este post pertenece a una escena de la segunda parte, en la cual, en un momento dado de especial frustración para Daniel-san , el gran maestro Miyagi le recomienda:

– Cuando sentir que tu vida estar desmoronando regresar siempre a lo básico en la vida.
– ¿Qué? ¿Rezar?
– Respirar.
– Si no respiras, no haber vida. Ven, inténtalo. Exhala por boca. Inhala por nariz.

Pocos consejos son tan poderosos y efectivos, a la vez que “sencillos”. Y es que si algo nos ha enseñado a golpes cual película de artes marciales este pasado 2020, es a simplificar. A reducir a la mínima expresión nuestra maleta de equipaje. Tanto física como emocional.

Procuro hacer análisis cada día, al comienzo del mismo y cuando llega a su fin. Intento balancear cada aspecto. Cada palabra. Cada elección. Os deseo para este 2021 recién desprecintado, sabiduría a la hora de tomar las decisiones que se os presenten a lo largo del mismo, e igual de importante, el valor para ejecutarlas. 

Feliz 2021

Os dejo con esta preciosa versión de mi hermano del clásico de Sinatra “Have Yourself a Merry Little Christmas, espero que os acompañe durante el resto de días familiares que nos quedan. Si es de vuestro agrado, no dudéis en demostrarle afecto suscribiéndoos a su canal, compartiendo, y dandole al “pulgar arriba” 🙂

One Reply to “Regresar siempre a lo básico en la vida.”

  1. Gracias por plasmar tan bonitas palabras y sobre todo ,nunca dejes de hacerlo y deberías de hacerlo más a menudo , es otro talento innato que desprendes y cada palabra siempre suena como una gran melodía ,que tiene su fin y que te gustaría seguir escuchando ….las buenas obras siempre tienen que seguir !!

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